LONDRES, Inglaterra.- Las de hoy en el Reino Unido son unas elecciones que cualquiera puede ganar. Sobre todo los conservadores de David Cameron, que lideran los sondeos. También los demócratas de Nick Clegg, la revelación de la campaña. Pero hasta los laboristas de Gordon Brown tienen la esperanza de no sufrir la derrota más humillante de su historia.

Así las cosas, y con la única certeza de que es una de las votaciones más reñidas en varias décadas, los británicos acudían a las urnas desde temprano para elegir al próximo primer ministro y para renovar la Cámara de los Comunes. La compulsa se produce en medio de una de las peores crisis económicas y con mucha desconfianza hacia los políticos.

Además, estas elecciones son completamente distintas a muchas otras. Sucede que nunca antes los electores tuvieron que enfrentarse a tres opciones tan distintas: mantener al actual Gobierno, cambiarlo o revolucionar el sistema con los liberales-demócratas. ¿Qué harán los británicos? La respuesta la conoceremos mañana, tras una larga noche de escrutinio. (Especial)